Entonces yo observaba al mundo, y me preguntaba si él me observaba a mí.
¿Qué sabría de mí el mundo? Sobre mi historia real, la de adentro, donde se oyen mis pensamientos, si el cuerpo solo es como una cáscara. Una forma de presentarte al universo; a algunos se les da bien y a otros un poco menos, y ¿por qué sería considerada bella, o de lo contrario?
¿Hasta dónde llegaban los criterios de estética? Porque cada contexto de belleza radica en la historia de ese ciclo.
Pero en este ciclo, ¿qué era hermoso?
En una confusa oleada de información.
¿Qué tanto debería estar la piel pegada a tus huesos para ser considerada perfecta? ¿Qué tanto deberías aumentar tu busto? ¿Qué tipo de nariz deberías tener? Y ni hablemos de los labios.
¿Pero acaso conocen el sentimiento de ojos cerrados ante el silencio?
¿Conocen mi voz interior? ¿Por qué me consideran bella? ¿O fea?
¿Acaso oyeron quizá mi voz cuando tiembla ante el recuerdo?
¿Acaso saben cómo saben mis abrazos?
¿Y la ternura o odio que puedo emanar?
¿Acaso sofocan tus palabras?
¿O la imagen de la perfección "también se te fue dada"?
No te preocupes, yo también la compro a menudo.
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